Es decir, no les gustan las mujeres como personas, les gustan los beneficios sexuales y domésticos que pueden recibir de ellas.
Gatos y vino, suena a planazo.
Que se extinga la pinche especie, no se pierde NADA.
A muchos hombres no les importa cuánto gana una mujer, qué estudios tiene o qué tan exitosa es profesionalmente. Les atraen las mujeres que les gustan física y sexualmente, pero cuando piensan en compartir la vida con alguna de ellas, también valoran la tranquilidad, el cariño y una relación en la que no tengan que estar peleando por todo.
«Queremos paz», dicen ellos. «Quieren una mujer que no les reclame nada y les aguante todo», entienden ellas. Quizás por eso la soltería va ganando.