Que linda historia..todos los sueños tienen su tiempo mientras uno trabaje incansablemente.
La historia de Harry Kane no es la tradicional para un Balón de Oro.
Rechazado de canteras inglesas cuando era niño. Ya de adolescente se rezagó porque tardó en pegar el estirón físico. Y luego creció tanto en tan poco tiempo que su cuerpo le pasó factura y no podía destacar.
No fue esa estrella joven que sí fueron Mbappé, Yamal, Messi, Cristiano Ronaldo o la mayoría de los ganadores de este premio. Esos que tienen una irrupción prematura y que acaparan todos los reflectores.
A él, antes de debutar con el Tottenham, lo mandaron cedido al LEYTON ORIENT, MILLWALL, LEICESTER CITY y NORWICH. En segunda y tercera división.
Su oportunidad en Premier League le llegó pasados los 20 años. La aprovechó, se convirtió en el máximo goleador en la historia del club, el segundo en la historia de la competición y el máximo anotador de la selección.
Ha guiado a Inglaterra a sus primeras finales europeas y al periodo de mayor competitividad de su historia. Siendo un referente y capitán ejemplar. Ha reinventado la posición de delantero en cierta medida.
Todo ello sin necesidad de hablar, de hacer entrevistas, campañas o utilizar maquinarias mediáticas a su favor, como es común en la actualidad con los mejores del mundo. Siendo un profesional en todos los sentidos y alejado de las polémicas.
Historias como estas, donde hay que remar, caerse y volver a levantarse, y donde se trabaja en silencio, también le vienen bien al deporte. No solo las historias de los prodigios.
Más allá de gustos, hoy el fútbol ha mostrado que hay un camino distinto para llegar a la cima. Sir Harry Kane.