Ah si, nada expresa mejor mi perfecta y libre voluntad que aceptar un trabajo que no quiero para no morir de hambre en un sistema que me obliga a participar en él. Realmente ciencia de la buena.
El capitalismo no tiene defectos y no puede tenerlos, porque, como una vez dijo el profesor Miguel Anxo Bastos, el sistema capitalista se basa en los acuerdos libres entre las partes. Y si las partes se ponen de acuerdo voluntariamente, sin coacción, entonces eso refleja precisamente lo que desean los individuos. No hay imposición externa, ni planificación forzada, ni autoridad que determine qué debe intercambiarse, producirse o consumirse. En este sentido, no puede haber un efecto negativo intrínseco en el capitalismo, ya que todo lo que ocurre en él es producto del consentimiento mutuo. Si alguien se beneficia, no es a costa de otro, sino gracias a un intercambio en el que ambos ganan subjetivamente. Por eso, los llamados "fallos" del capitalismo no son más que malinterpretaciones de fenómenos que surgen de decisiones libres, o bien son consecuencias de intervenciones externas que distorsionan el funcionamiento genuino del mercado.