Encima de matar a los españoles, pretenden ocupar el papel de víctimas.
Ser de izquierdas es haber perdido completamente la decencia y el juicio. Es, básicamente, ser un hijo de puta. Tal cual lo pienso, lo digo: un hijo de puta
Ser de izquierdas y español hoy es soportar, sobre el dolor del accidente y el llanto por nuestros muertos, la jauría inhumana que el fascismo tiene armada en las redes sociales: amenazas, insultos, vejaciones…
Muerte, odio, venganza y dolor. El espanto.