Hola,
@agarzon. Igual quien lo confunde eres tú. La vivienda en España está en manos de pequeños propietarios y no está concentrada (informe del Banco de España), y además, no son multimillonarios en su composición. Vayamos a los datos reales, no a supuestos teóricos:
Entre 2020 y 2023, los hogares de caseros gozaron de una renta mediana bruta anual de 50.000 a 56.000 euros, incluidas las mensualidades que reciben del alquiler (datos cruzados del INE, Agencia Tributaria, BdE). No todos recibieron esa cantidad: unos ganaron más, otros menos, pero ofrece una horquilla realista.
Y se podrá argumentar que el HOGAR del casero es el doble de rico que su inquilino: en este último grupo, el baremo de renta se cifró alrededor de entre 19.000 y 26.000 euros. Se podrá decir incluso que 2500 o 3000 euros no lo haga ni un 5% de la gente en España, así es tal cual. Ahora bien, está claro que un casero no es ningún millonario —insisto, hablamos de que esas rentas son por HOGAR—; menos si en la casa hay uno o dos niños que mantener, se vive en una gran ciudad, se tiene algún mayor a cargo o hay que contratar un cuidador o una residencia para algún abuelo.
Es decir, que hay gente que hoy es menos pobre que su inquilino –y puede ser clase media de antes– por las rentas que ingresa del alquiler. Estamos hablando del hundimiento de la clase media en España, no de que este país esté lleno de ultramillonarios especulando con la vivienda. Estamos hablando de que la segunda vivienda sirve a muchas familias para llevar una vida más holgada, no de que vayan súper sobrados. Por eso, no se hace nada para paliar el problema del alquiler.
Por cierto: ¿Nadie en la izquierda dijo que no había que construir más? ¿Qué fue esto de Irene Montero y Gabriel Rufián?
Buenos días, Alberto. La que esparce relatos no soy yo.