Le pregunto a Carlos por lo mismo. Brillante explicación:
"En lluvia sí se puede correr y vamos a correr en lluvia sin problema. El problema es que en la vuelta de formación había un problema con el software y ya habéis visto el desastre, no es culpa de hoy sino del que decidió hace cuatro o cinco años que esta era la dirección a seguir para la Fórmula 1, cuando dependes de demasiado software, de demasiado control desde dirección de carrera para quitar la potencia entre mojado y seco y cambiar los mapas, te puede pasar esto. Con lo simple, bonito y tranquilo que era todo antes y ahora hay demasiadas complicaciones".
Le pregunto a Fernando Alonso qué imagen damos como deporte sin poder correr en lluvia y con la caótica vuelta de formación con coches parados:
“No sé qué ha pasado, tendrán que explicarlo. He tenido abandonos en mitad de las carreras de este año y nunca se paró la carrera porque nosotros abandonábamos pero parece que estaba Hamilton en la cuneta y hubo estrés. Hubo que parar la carrera para que volviese a salir, ha sido todo un poco raro. Nos lo explicarán supongo en Singapur. Es demasiada tecnología, el espectador al final no aprecia”.