Flávio, por su parte, tampoco se está ofreciendo únicamente como el regreso de algo perdido. Tras la votación proclamó el “fin de la era del PT”, prometió un gobierno moderno y con menos ministerios, y contrapuso su preocupación por el futuro a la permanencia de Lula en el poder. Mi interpretación es que intenta combinar restauración con renovación: recuperar algo, pero presentándose como el comienzo de otra etapa.