La mujer ciega, que volvió a ver tras golpearse la cabeza. Lisa Reid quedó ciega a los 11 años después de que un tumor cerebral presionara su nervio óptico.
El 15 de noviembre de 2000, a los 24 años, se agachó para darle un beso de buenas noches a su perra guía llamada Ami y se golpeó de forma accidental la cabeza contra una mesa.
Al despertar la mañana siguiente, había recuperado parcialmente la vista, alcanzando cerca del 80 % de visión en su ojo izquierdo (pudiendo distinguir formas, colores y a su hermano menor ya convertido en adulto).
Aunque algunos especialistas sugirieron que el impacto pudo haber movido o reducido la presión del tumor sobre el nervio óptico, la medicina nunca encontró una explicación definitiva o un consenso científico exacto sobre el suceso.