El mejor amigo de nuestra ministra de cultura. Designada por un colombiano que vive como colombiano, que habla como colombiano y que se comporta como colombiano, pero con un papelito que dice "estadounidense".
Sus argumentos ridículos siempre por la culata.
Hay que dejar de creer en la ficción de que un musulmán que vive como musulmán, que habla como musulmán, que se comporta como musulmán, por tener un papelito que dice “francés” es realmente un francés.
Esa fue la más destructiva estafa ideológica contra la identidad nacional.