⚡ Hacia 2030, el SEN deberá enfrentar distintos desafíos: fortalecer la transmisión, incorporar nuevas tecnologías, mejorar el monitoreo y avanzar en una operación más flexible.
Uno de ellos es el almacenamiento de energía.
Esta tecnología permite gestionar mejor los excedentes de generación renovable y utilizarlos cuando el sistema los necesita, aportando flexibilidad, estabilidad y eficiencia a la operación.