#diadelasmadres Sin perfume francés, pero con el mejor aroma a Mayo del 68.
Los gobiernos europeos están aplicando recortes y ajustes presupuestarios para destinar cada vez más recursos al rearme.
El armamentismo tiene detrás a grandes empresarios que se benefician con este negocio, ricos y poderosos que presionan para profundizar el guerrerismo que alienta Trump desde lejos.
En países como Francia avanza la concentración extrema de la riqueza. Los sectores más acomodados aumentan aceleradamente su patrimonio: el 10% más rico de la población concentra más de la mitad de la riqueza (entre el 50% y el 60%), mientras que el 50% más pobre apenas posee el 5%.
Esos mismos señores quieren mandar a los hijos de la clase trabajadora a la guerra.
Ante eso, la juventud también se levanta en Alemania y en otros países de Europa.
Las imágenes de enormes movilizaciones estudiantiles recorren las calles, tienden a confluir con los trabajadores y muestran a una juventud que lucha por su futuro, que se niega a ser usada como carne de cañón y que exige que la educación esté por encima de los presupuestos para la guerra y el armamentismo.
La felicidad está en las calles. La felicidad está en la lucha de clases, porque es la única que puede abrir camino.
¡Ver a las y los jóvenes rebelarse contra el ajuste y la guerra, peleando por su futuro, sí que es un regalo para el
#DíaDeLaMadre!