No hicisteis caso a Israel, la vanguardia de Occidente frente a la barbarie. Preferisteis condenar su derecho de defensa, blanquear a sus enemigos terroristas, ocultar, negar o contextualizar los crímenes atroces del 7-O, difundir la mentira del genocidio. Hoy los que destruyen ciudades europeas exhiben la bandera palestina.