A veces se nos olvida todo lo que hemos logrado. Hemos sido capaces de atravesar cosas realmente jodidas y aquí seguimos. Y sin pedirle empatía a nadie, porque la empatía casi siempre se queda en discursos baratos que nunca llegan a la acción.
Busca tu camino, nadie lo hará por ti. Empieza las veces que sea necesario. Rodéate de gente que te haga reír, porque gente que te juzga y te señala hay por montones. Los que te dan amor cuando lo necesitas, son escasos. Y trata de no rendirte, de no cansarte. Renueva tu fe. La vida es un constante esfuerzo, a veces abruma, a veces derrumba. Pero no hay otra opción, hay que respirar profundo y avanzar.
Una sentadilla por cada vez que te juzguen mal. Trabaja esas nalgotas porque podemos estar jodidos pero no desculados. Qué oso. Y quiéreme. Es todo.