Durante 30 años, hubo un padre que casi nunca decía que no al trabajo.
Siempre repetía lo mismo:
«Cuando me jubile, haré ese viaje a Japón con mi hijo».
En marzo se jubiló.
En la despedida le regalamos una guía de Japón.
La semana pasada volvió por la oficina.
La guía seguía sin abrir.
Yo: «¿Y Japón? ¿Qué tal?»
Él me miró y dijo:
«Pues verás…