El 7 de octubre de 2023 es la representación máxima del antisionismo. El antisionismo y consignas como "Palestina libre desde el río hasta el mar" o "intifada" siempre significaron eso: masacrar judíos, hombres, mujeres, niños y ancianos, lincharlos con saña del primero al último, escupir sus cadáveres y desfilar con ellos como trofeos. Muchos repiten esas consignas con buenas intenciones, sí, pero la ignorancia de algunos no cambia el significado de las cosas. Es insólito que todavía haya que escuchar "no soy antisemita, soy antisionista". No hay diferencia: lo segundo es simplemente una forma de lo primero. Ser antisionista es odiar a los judíos, negar su historia, considerarlos invasores, parásitos, malignos, blancos legítimos de la violencia. Los nazis, en sus mentes, también estaban librando una batalla de liberación contra el enemigo judío opresor e invasor. Estaban convencidos de eso. Todas sus medidas, incluida la Solución Final, fueron presentadas como autodefensa, como resistencia legítima contra el enemigo judío que, en sus mentes, le había declarado la guerra a Alemania. El antisionismo tiene la misma “lógica”: todos los judíos son ocupadores, colonialistas, opresores, incluidos los niños, y por tanto toda violencia contra ellos está justificada en nombre de la liberación nacional. Es la misma cantinela de siempre presentada como justicia social para que los nazis modernos puedan llamar a matar judíos sin costo político y con el aplauso de idiotas útiles.