Hoy una vez más, conversando con otras mujeres, me golpeó una realidad dolorosa, una vez más, todas teníamos una historia de violencia de género que contar.
Acoso, abuso, miedo. Yo misma he vivido situaciones de acoso por parte de profesores y familiares, compañeros y hombres que ni siquiera conozco.
Desde niñas nos enseñan a cuidarnos, a compartir nuestra ubicación, a avisar cuando llegamos a casa, a no caminar solas, a desconfiar. Nos enseñan a sobrevivir en lugar de garantizarnos el derecho a vivir tranquilas.
¡Que dolor!
Y por eso, mujeres, se los digo desde lo más profundo de mi corazón, no podemos convertirnos en enemigas unas de otras ni permitir retrocesos en nuestros derechos.
Ya hemos tenido suficiente miedo, suficiente silencio y suficiente violencia.
Que nunca se nos olvide que ninguna debería tener que vivir con miedo por el simple hecho de ser mujer.
Nos quiero vivas, libres, seguras y cuidándonos entre nosotras. Porque nuestra existencia no debería ser un acto de resistencia. 💜