Messi se tomó unos segundos sobre el final, en su despedida, y le habló a la gente, y no de fútbol:
"Hay gente que quiere ver mal a la Selección, estemos unidos, no les demos el gusto".
Y todos sabemos quiénes son. Los mismos que le pidieron que renuncie en su momento, que le discutían la argentinidad, que lo mataron durante 15 años como si fuera el responsable de todo. Hoy son "periodistas respetables" en señales internacionales o dueños de medios que hicieron fortuna a costa de masacrarlo.
Sin ir más lejos, en la señal TN apenas terminó el mundial dijeron que "fue para atrás" con España y se cagaron de risa de una violación a un compañero.
Messi sabe que los que quieren privatizar el fútbol, antes necesitan hacerse de la AFA, y no dudarán en atacar la Selección si es necesario.
Los vio a todos, los padeció a todos y nos está avisando lo que viene. Quedará en la gente darse cuenta de qué lado pararse...