México perderá pronto el Grado Inversión gracias al brutal desfalco en PEMEX, al gigantesco déficit fiscal, a una deuda pública explosiva que llega casi a 21 billones de pesos, a un gasto corriente desbocado que desplaza a la inversión productiva, a subsidios clientelares astronómcios, a proyectos absurdos de gobierno que nunca serán rentables (trenecitos), y subsidios masivos a los negocios fracasados de los militares (Tren Maya, aeropuertos, Mexicana de Aviación, hoteles y centros turísticos)...