Pobre Leonor, que la gente se mete con ella porque con 20 añazos no sabe leer. Tiene mucha presión, no como mi hijo que con 19 se pasa 12 horas fuera de casa para poder ir a la universidad y que no baja de 9 en sus notas porque sabe que si no saca notas altas, no podrá hacer el máster y el doctorado que quiere. Tampoco tiene presión en el deporte que ha elegido, patinaje sobre hielo, que exige un gasto importante y para el cual debe ganar dinero trabajando cuando puede con el fin de comprar unos patines o pagar una clase para programa. Y, con todo esto, mi hijo es “afortunado”, que hay realidades realmente jodidas. Pero no digas que Leonor no sabe leer…