Lo que me mata de la fiebre de BTS y el Kpop en países como Argentina es que ese género es ultra estético, capitalista, lleva a las pibas a la enfermedad de operarse la cara, evitar el sol, ser flacas, vestirse a la ultra ultima moda, pero luego ves el público que va a La Plata y son todas gorditas cucarachas con sobrepeso, olor a culo, zapatillas toppers rotas, remeras de truchas de La Salada y votan peronismo.