No, BURRO no es un insulto.
Pocas especies han dado tanto a cambio de tan poco y de un trato a menudo cruel.
Ha sido el pilar de la economía rural, el motor del campo y el compañero más fiel.
¿Su premio? Convertir su nombre en sinónimo de ignorancia.
Nos enseñaron que el burro es "terco" y "estúpido", pero eso solo demuestra nuestra propia ignorancia: el burro solo avanza si el terreno es seguro.
Menospreciar al burro no es solo una imprecisión biológica: es una ingratitud histórica.