Qué difícil despedir una etapa así.
Ayer tuvimos el privilegio de estar ahí, compartiendo con vos, Leo, tu último partido con la Selección. Tantos años, tantos momentos y tantas historias que quedan para siempre.
Un honor gigante haber sido tu compañero y haber corrido a tu lado en cada partido. Gracias por guiarnos, por enseñarnos a no bajar los brazos nunca y por darnos la alegría más grande a todos los argentinos.
Y qué decir de vos, Ota. Tantos años compartiendo vestuario, tantas batallas y tantos momentos. Un orgullo haberlo vivido a tu lado.
Gracias por tanto 🩵