La brecha en depresión entre hombres y mujeres podría no ser tan grande:
Los estudios sobre depresión en todo el mundo informan de forma casi universal que las tasas de depresión son más altas en las mujeres que en los hombres. Pero nuevos estudios señalan que la depresión se expresa de forman diferente en hombres y en mujeres. En mujeres son más frecuentes los síntomas internalizantes y en hombres los externalizantes:
“Antes se daba por supuesto que, como los síntomas de los hombres a menudo no encajaban bien en los criterios de depresión del DSM-V y la CIE-10 —dos de las principales herramientas para diagnosticarla—, las tasas de depresión masculina eran más bajas.
Cada vez hay más evidencia de que las tasas de depresión en los hombres están subestimadas, porque las herramientas diagnósticas tradicionales se basan en criterios internalizantes más frecuentes en las mujeres y porque los hombres experimentan y expresan la depresión de otra manera. Los síntomas internalizantes incluyen una serie de indicadores emocionales que pueden señalar depresión, como el ánimo bajo, la tristeza prolongada, la ansiedad y la sensación de desesperanza, entre otros. Un estudio señaló que, cuando se tienen en cuenta los síntomas externalizantes, esa diferencia de género en las tasas de depresión casi desaparece.
La investigación sugiere que los hombres tienen más probabilidades de experimentar la depresión externalizando sus síntomas. Esa externalización adopta formas diversas: irritabilidad, ira, impulsividad, hostilidad, conductas de riesgo, abuso de sustancias, adicción al trabajo, más conflictos interpersonales, problemas de sueño, o un uso más frecuente de la pornografía y del sexo. Cuando los hombres sí describen sus síntomas a los clínicos, pueden hacerlo con un lenguaje indirecto —decir que están “estresados”, “cansados”, “enfadados” o “quemados”— en lugar de decir directamente que están “tristes” o “deprimidos”. Es plausible que muchos hombres ni siquiera reconozcan estos síntomas como posibles signos de una depresión o un malestar mental de fondo. Los hombres también pueden mostrar movimientos más lentos, menos gestos y un habla más lenta, y usar menos palabras para describir realmente sus síntomas depresivos.
Esas diferencias han llevado a desarrollar herramientas diagnósticas más dinámicas para identificar mejor la depresión en los hombres. Entre ellas están la Gotland Male Depression Scale, la Masculine Depression Scale y la Male Depression Risk Scale, que rastrean un abanico más amplio de síntomas y conductas que las herramientas tradicionales. Eso sugiere que los instrumentos diagnósticos convencionales han estado infradiagnosticando la depresión masculina, con implicaciones importantes para investigadores y clínicos.”
Este artículo aporta datos de que este patrón ocurre en todo el mundo (Corea del Sur, Taiwan, Colombia, Mexico, Arica Subsahariana…) y no sólo en Occidente.
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