Pues ya está. Ya me han cerrado la cuenta de Tik Tok. Con casi 185.000 seguidores.
En el jardín borrelliano europeo la censura se impone con fuerza y descaro.
Con la aplicación de la Ley de Servicios Digitales europea, junto con las acciones de ciertos servicios de inteligencia, en colaboración con entidades privadas subvencionadas, consiguen ir silenciando las narrativas que se salen de los discursos oficiales. Con la excusa de esos cajones de sastre que son el “contenido inapropiado”, la “desinformación”, la “conspiración” o el “odio”, las plataformas se rinden y aplican la censura, bajo amenaza de fuertes sanciones.
En cuanto hablas de ciertos países o partidos políticos, de la posición internacional de la UE, de la corrupción nacional o comunitaria o de cualquier otro asunto que consideran “sensible”, inmediatamente te banean (la coletilla: “No cumple los requisitos para salir en sugerencias”) o directamente te eliminan el vídeo por, teóricamente, no cumplir las normas de la plataforma, sin jamás detallarte cuál es. Aunque apeles, no te ofrecen jamás ninguna explicación.
Lo único positivo es que, al menos, Tik Tok te cierra la cuenta de forma abierta. Otras plataformas simplemente te banean, consiguiendo que no tengas prácticamente difusión, sin llegar al extremo de eliminarte. Simplemente sufres el silencio digital, muchas veces sin darte cuenta.
Así estamos. La censura digital en toda su expresión. No vaya a ser que nos dejen la libertad de pensar por nosotros mismos y la osadía de pretender ser libres para expresarnos.
No creas que tú te vas a librar. Es sólo cuestión de tiempo que esta censura se cierna sobre todos nosotros. Si es que no estás ya censurado, aunque sólo parcialmente, y no te has enterado.
Cada vez tenemos más difícil luchar por la libertad. Pero no nos vamos a rendir. Seguimos adelante.
@TikTok_ES