Esos tajamares no son los de la construcción de la línea. Los originales son los de la otra foto: bases chicas, ya socavadas, con el charco comiéndose la zapata.
Lo que hizo Samuel fue el refuerzo de 2022-2023. Ahí no solo repararon la cimentación: reconstruyeron la protección. El propio Metrorrey describió un tajamar nuevo, de unos 3 por 6 metros, con forma hidrodinámica, sobre un colado de 17 por 17. Por eso se ven distintos a los originales.
El daño ya estaba en 2021, en la transición. La obra se contrató en 2022.
Ese socavón viene del desazolve del cauce por el mal diseño del tajamar original, sobre todo del huracán Alex en 2010. En ese mal estado tenía el PRI la infraestructura pública de Nuevo León, y así la dejaron hasta 2021.