El caso del senador Araya demuestra que las normas antinepotismo del Congreso son de papel. Contratar a familiares directos de una pareja de hecho, escudándose en que "no hay parentesco legal", es vulnerar el espíritu de la probidad. Urge tapar este vacío normativo inaceptable.
Senador Pedro Araya contrató como asesoras a las hijas de su actual pareja (Javiera Blanco) con sueldos millonarios. ¿Su defensa? "No hay parentesco legal". Hecha la ley, hecha la trampa. Bypasear la probidad así destruye la confianza en el Congreso. 🧵👇