No votar es votar fascismo.
No votar es votar desahucios.
No votar es votar aborto.
No votar es votar recortes.
No votar es votar precariedad.
No votar es votar censura.
No votar es votar desigualdad.
No votar es votar retrocesos.
"Yo no me meto en la política"
Pero la política sí se mete en tu salario, en tu trabajo, en tu salud, en tu educación y hasta en las calles por donde caminas.
Todo es política, hasta la indiferencia.
Si aquí no ves a miles de mujeres y niñas huyendo de la guerra, y solo ves un ejército de tíos de 25 años invadiendo un país, es que eres otro fascista de ultraderecha.
Las nueces nunca defraudan.
Te comes una y siempre tienen ese sabor a calcetín sudao. Te deja la sensación en la boca de haber chupado el palo madera del magnum almendrado.
Y aún así, sigo dándoles oportunidades.