Es increíble que para algunos la opción de que Guayaquil busque formas de generar energía, de manera autónoma, sea una mala idea.
Todo por llevar la contra.
Como si no hubiera ejemplos incluso dentro de Ecuador, Loja mismo, esta provincia posee un potencial de más de 5.400 megavatios.
Es que claro, es mejor pasarnos la vida "exigiéndole" a los Gobiernos de turno, que hagan su trabajo.
La crisis eléctrica nos dejó algo claro: Guayaquil no puede quedarse esperando que todas las respuestas vengan de arriba ni permitir que cada año nos cojan de sorpresa.
Desde el Municipio también podemos hacer nuestra parte: impulsar paneles solares en nuevas construcciones, generar energía en edificios públicos, promover movilidad eléctrica y crear incentivos para quienes produzcan parte de su propia energía.
Eso ya está incluido en nuestro plan de gobierno.
No es reemplazar la responsabilidad del Gobierno Nacional. Es asumir la nuestra.
Autonomía también es tener herramientas para resolver y depender cada vez menos.