Fátima Bañez era la EXACTA antítesis de Óscar Puente.
Frente al matonismo, la bondad.
Frente a la soberbia, la humildad.
Frente a la incompetencia, la gestión.
Frente a la frivolidad, el rigor.
Y frente al sectarismo, el acuerdo.
Fátima es el símbolo de la España que volverá.