A mí también me apena perder patrimonio cultural. Pero si nos indigna más eso que el que haya compatriotas sin vivienda, sin salud, sin futuro, sin otra oportunidad que la de ser masticados y escupidos por un sistema salvaje, es que ya hemos perdido. Se nos muestra constantemente la violencia de algunos manifestantes mientras nadie habla de la que ejerce el sistema: no tener dónde vivir es violencia, los recortes en sanidad son violencia. La función de los estados es cuidar de sus ciudadanos. Si no lo hacen, qué sentido tienen?