Diez razones tributarias por las que un inversor extranjero puede evitar la Argentina:
Presión fiscal altísima.
Ganancias, IVA, Ingresos Brutos, tasas municipales, débitos y créditos bancarios, cargas sociales, retenciones, percepciones y regímenes informativos. El problema no es un impuesto: es la suma de todos.
Tres niveles de imposición.
Nación, provincias y municipios cobran al mismo tiempo. Para un extranjero, entender quién cobra qué, dónde y por qué puede ser una pesadilla (maldito federalismo).
Ingresos Brutos.
Un impuesto provincial que grava facturación, no ganancia. Es decir: podés perder plata y aun así pagar impuesto.
Saldos a favor eternos.
Retenciones y percepciones que muchas veces generan créditos fiscales difíciles de recuperar. En la práctica, el Estado se financia con plata de las empresas.
Cambios permanentes de reglas.
Lo que hoy está exento mañana puede estar gravado. Lo que hoy tiene un beneficio mañana puede desaparecer. La planificación de largo plazo se vuelve casi imposible.
Controles cambiarios y restricciones para girar dividendos.
El inversor no solo mira cómo entra. Mira, sobre todo, cómo sale y cómo recupera su capital.
Exceso de regímenes de información.
Cada operación puede disparar obligaciones formales, reportes, cruces de datos, sistemas y sanciones. Mucho costo administrativo y poco valor real.
Riesgo de multas, intereses y fiscalizaciones agresivas.
Ley Penal tributaria por infracciones que la Dirección no entiende.
Tributación provincial y municipal poco razonable.
Tasas que a veces parecen impuestos encubiertos, sin servicios asociados, superposición de jurisdicciones y criterios locales que cambian según el municipio o la provincia.
Falta de previsibilidad.
El mayor problema no es pagar impuestos. Es no saber cuánto, cuándo, cómo, ni bajo qué reglas vas a pagar dentro de dos años.
Argentina tiene oportunidades enormes.
Pero el federalismo y la posicion de varios politicos anti inversion local y extranjera no ayuda.
En un pais con poco capital, hay que asumirse importador de capitales, y dejar atras vacías y anacronicas consignas como vende patria, sostenidas por gente que aun vive en el 60, y no esta entendiendo la velocidad de cambio del mundo actual, muchas de las normas actualmente vigente estan hechas por perdedores, es tiempo de gente que piense en ganar.