Si la presidenta dejara de lado los rencores, la soberbia y el encubrimiento de sus funcionarios, podría empezar a resolver la crisis del IMSS y del sistema de salud.
¡Aquí le dejamos 9 soluciones concretas!
1. ¡Que renuncie Zoé Robledo!
2. Aumentos salariales por encima de la inflación.
3. Salarios dignos para los médicos residentes.
4. Medicamentos en farmacias privadas cuando el IMSS no los tenga.
5. Auditorías a la entrega real de medicamentos.
6. Basificación del personal de la pandemia.
7. Transparencia en cada hospital y turno.
8. Que el secretario de Salud asuma su responsabilidad.
9. Basta de presumir un supuesto 100% de recetas surtidas.
¿Qué proponemos?
1. Renuncia de Zoé Robledo. Lleva más de siete años al frente del IMSS y su gestión está marcada por denuncias de negligencia, muertes y sufrimiento de los derechohabientes. ¡Ya basta de protegerlo! El IMSS necesita una nueva dirección, con conocimientos médicos, sensibilidad y capacidad para resolver la crisis.
2. Aumentos salariales por encima de la inflación. Ningún trabajador de la salud debería perder poder adquisitivo. Se necesita un mecanismo de compensación automática para que no tengan que salir a las calles a exigir salarios justos.
3. Salarios dignos para los médicos residentes. Son quienes sostienen buena parte de la atención hospitalaria, con guardias de día, noche, fines de semana y días festivos. Después de tantos años de formación, merecen una remuneración acorde con su preparación y responsabilidad.
4. Medicamentos en farmacias privadas. Si el IMSS no tiene un medicamento, el paciente debe poder surtir su receta en una farmacia privada y que el Instituto cubra directamente el costo. ¡Las familias no tienen por qué pagar de su bolsillo por el desabasto!
5. Auditorías a la entrega real de medicamentos. No basta con presumir millones de piezas compradas. Hay que medir cuántos medicamentos llegan realmente a los pacientes, cuánto tardan en entregarse y qué falta en cada hospital. Que la Auditoría Superior de la Federación revise estos resultados.
6. Basificación del personal de la pandemia. Miles de médicos y enfermeras arriesgaron su vida durante la emergencia sanitaria y muchos siguen esperando estabilidad laboral. Se necesita un calendario público donde se comience a otorgarles las plazas que les prometieron.
7. Transparencia en cada hospital y turno. Que se publique cuántos médicos, enfermeras, medicamentos e insumos faltan en cada unidad, especialmente durante las tardes y noches. Con presupuesto, responsables y fechas concretas para resolver las carencias.
8. Responsabilidad del secretario de Salud. David Kershenobich debe ejercer su papel como rector del sistema de salud, intervenir ante las denuncias de los trabajadores y garantizar que los pacientes reciban atención. ¡No puede mantenerse al margen de los problemas del IMSS!
9. Basta de presumir un supuesto 100% de recetas surtidas. Se debe investigar la denuncia de que los sistemas informáticos impiden recetar medicamentos agotados, ocultando así el desabasto real. Que los directivos reconozcan los faltantes y dejen de presentar cifras que no reflejan lo que viven los pacientes.
¡Presidenta, deje de defender a sus funcionarios y empiece a defender a los pacientes y trabajadores de la salud!