A todas estas:
“Lo que se afirma es falso YA QUE no hay pruebas y el hecho estaría prescrito”
No es falso porque no pasó, es falso según él porque no se puede probar y porque prescribió. El lenguaje es una vaina, chico.
Sobre una infamia que rueda en redes en las últimas horas:
Niego de forma categórica el cuestionamiento que se ha publicado en mi contra. Lo que se afirma es falso, ya que la misma persona que pretende denunciar reconoce que no tiene pruebas y que el hecho que describe estaría igualmente prescrito.
Una imputación de esa gravedad, hecha décadas después y sin elemento alguno que la sustente, no se resuelve en redes sociales.
Está persona insiste en alimentar un linchamiento en redes sociales. Si realmente tuviera algún elemento contundente, lo correcto es que acuda a las autoridades y a las instancias legales correspondientes; ahí es donde me encontrará para responder como exige la ley. Acusar sin pruebas tras varias décadas no es justicia; es difamación.
Por otra parte, quienes se dedican a replicar e inventar sobre esta mentira deben saber que también incurren en un delito y asumen responsabilidad legal. Reservo desde ya mi derecho a tomar las acciones que correspondan ante la ley contra quien originó esta falsedad y contra quienes la sigan difundiendo.
No voy a debatir este asunto en público ni a responder nuevas publicaciones sobre el mismo, ya que se puede afirmar por el contexto, una intencionalidad política de desprestigio, tal como la misma persona afirma tener.
Agradezco los pertinentes comentarios de quienes han observado claramente está intencionalidad y lo han manifestado por esta red.
Mi lucha por los Derechos Humanos, por la Libertad y la Democracia siempre han tenido enemigos que seguro seguirán atacando, como en otros momentos han hecho, porque saben que mis principios y moral siempre han estado en alto, por lo que he sido objeto dos veces de cárcel por una dictadura.
Los valores y principios éticos y la lucha por Venezuela siguen intactos, y por eso he permanecido en el país, y lo seguiré haciendo, siempre con la frente en alto.