Ayer tuve que alquilar un coche.
En el mostrador me pidieron el carné de conducir. Lo tengo en el móvil, en la app oficial miDGT.
Al abrirla me pidió identificarme, pero el servicio estaba caído. La app no funcionaba. Tuve que irme y volver después con el carné de plástico.
Esto está sucediendo todas las semanas en servicios digitales críticos para el país, como la DEHú, Lexnet o Cl@ve.
No sé cómo están las infraestructuras ferroviarias del Estado, pero sí veo cómo están las digitales.
También veo a mediocres y sectarios al frente de los ministerios y organismos públicos.
Yo nunca he votado; el 29N votaré por primera vez.