EL VIENTO DE LA ROSA
El 7 de octubre de 1571 las armas cristianas, capitaneadas por España, vencieron a la morisma en Lepanto. Hace 455 años.
Rema el alma de noche contra el viento;
mientras el mar le borra toda estela,
madruga hacia una luz que se le vela,
y el compás de los remos es lamento.
Así bogó Lepanto, mar sangriento,
cuando la media luna, a toda vela,
quiso apagar del mundo la candela,
y a bordo no quedaba más que aliento.
El poco aliento fue plegaria armada:
iba de boca en boca, silenciosa,
hasta teñir de nácar la oleada.
Oyó el cielo la ofrenda temblorosa,
y sopló sobre el mar su bocanada,
y la tormenta obedeció a la rosa.