Por cierto, el 'decreto Boyer' de 1985, que supuso el fin de los contratos de alquiler de renta antigua (de facto hasta 1994), que hoy algunas personas sacan interesadamente, fue una de las condiciones que la vieja CEE (hoy Unión Europea) nos puso para liberalizar la economía española y poder entrar al año siguiente en el club.
Felipe González ok, pero que eso llevaba la firma de Margaret Thatcher. Y eso nos abrió la puerta a una millonada de dinero que utilizamos para alcanzar, un poco, la situación de nuestros vecinos homólogos que no vivieron una dictadura de extrema derecha durante 40 años (bueno, no todos).
No tiene sentido utilizar las gafas de hoy para lo que pasó entonces. La culpa de lo que ha pasado estos días recae en lo que pasa estos días, no entonces.