“Yo creo que el voto universal y obligatorio es un error, como lo es también la inclusión de las minorías en los cuerpos colegiados mediante el sistema de lista incompleta. Me parece que el voto calificado y la elección por circunscripciones, tal como se aplicó durante mi segunda presidencia, es el mejor sistema. (…) Yo sigo creyendo que los gobernantes no deben atarse al veleidoso talante de las multitudes y su obligación (salvo casos extremos) no consiste en hacer lo que el pueblo quiere sino aquello que los superiores intereses de la Nación le indican”.
Félix Luna también le hace decir al general Roca en su libro “Soy Roca”.
“Alem era uno de esos personajes que a veces aparecen para alborotar y desordenar inútilmente a los pueblos (…) Enardecía a las masas con reclamos imposibles de cumplir pues pedir comicios libres en un país donde casi la mitad de la población estaba compuesta por extranjeros, y de analfabetos las dos terceras partes de los nacionales, significaba un suicidio colectivo.
La idea que implícitamente fundamentaba nuestra régimen no era otra que la que habían expuesto treinta años Alberdi y Sarmiento: una sociedad de amplias libertades civiles conducida por una clase dirigente ilustrada y patriota hasta que se crearán las condiciones que permitieran al pueblo gobernarse por sí mismo”.
Félix Luna le hace decir a Julio Argentino Roca en el libro “Soy Roca”.