La gente votó en 2022 y 2026 en contra de un sistema político que permite que la corrupción, evasión y contrabando le cuesten al Estado ~8% del PIB, ~$150 billones. Quienes creen (los hay de izquierda y derecha) que para financiar al Estado lo único posible es dejar ese sistema intacto y poner más impuestos a trabajadores y consumidores se equivocan y van en contra de la transformación del sistema que la inmensa mayoría de votantes de izquierda y derecha exige. El problema fiscal no es un problema de subir una tarifa aquí y recortar unos pesos allá: es un problema de economía política.