Diego Armando Maradona.
En Racing. O sea, en el ojo de
la inolvidable
Daniela D’Adamo. Y en su vida
y en la tuya y en la nuestra.
Que, en última instancia, o en primera,
en este día
y cada día,
es lo que nos va a hacer querer
para siempre
al hombre
que
nos hizo el pueblo
más feliz del universo.