Fui a un nuevo médico. Me encantó que usara curitas de niño y que para decirme que tenía la presión alta—noticia no agradable—lo adornó bien empezando por aplaudir mi buen estado físico y que “obviamente se ve” que estoy haciendo ejercicio y cuidando mi alimentación, pero… 😅
Pues llegué a casa todo ilusionado a mostrarle mi nuevo look a mi novio—después de horas tras dos decoloraciones adicionales a las de ayer e ir a la barbería a cortarme el pelo y la barba—para que él me preguntara no más verme. “¿Te vas a dejar el pelo anaranjado?”💀😂
El Salvador y la obsesión del carro como variable de estatus. Cómo amo el transporte público. Salir de la cineteca a las 11:30 pm y saber que aún hay transporte público es una de las cosas que envidio de CDMX.
Ha sido una jornada larga y emotiva para miles de venezolanos que no salían de su perplejidad tras conocer la mañana del domingo que la líder opositora María Corina Machado había regresado a Venezuela. Desde que su mensaje en las redes sociales de “estoy aquí, con ustedes” comenzó a circular aceleradamente por los teléfonos móviles, miles de simpatizantes de Machado y opositores al chavismo salieron a las calles del país para acompañar su recorrido hacia Caracas
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No soy muy de quejarme de la gente en el gimnasio, pero a veces como ahora me provoca tomarle una foto al que se me acaba de poner pegado al lado, sin necesidad, a hacer unos estiramientos en el piso mientras estoy haciendo bench—pesado, obvio—con mancuernas. Qué incómodo.
Se siente como tener una mosca rodeándome y me pone nervioso. Se tira al piso, se para, otra vez al piso, se menequetea. Está a medio metro del rack de mancuernas y cuando se estira queda a quince centímetros de mí. Y lo peor es que hay un salón entero para eso que hace.
Maria Corina Machado regresa a Caracas y aumenta la presión sobre Delcy Rodríguez
Miles de personas recibieron a la líder opositora y premio nobel de la Paz en su regreso a la capital venezolana tras casi diez meses de exilio.
Aunque no participa en ellas, su presencia en el país condicionará las negociaciones políticas respaldadas por EE. UU. entre parte de la oposición y la actual mandataria, Delcy Rodríguez.