Los que piden por leyes de alquileres dicen que no se puede dejar librado al mercado el asunto de la vivienda. Pero el mercado va actuar igual, por más que se lo intervenga. La única manera de hacer el intento de excluir al mercado de la ecuación es expropiar todas las viviendas y que las asigne el Estado. Pero incluso así habrá oferta, demanda, y mercado negro.
Se suele confundir al mercado con un grupo de gente especulando, cuando en realidad el mercado se compone de las decisiones económicas de muchos actores. Y esto opera incluso en situaciones hipotéticas donde todo es "gratis".