🎮Hoy es el día del Gamer🎮
Hay cosas que no vuelven: soplar el cartucho o el zumbido de una tele de tubo a las tres de la mañana.
Había que esperar a que tu primo te prestara la revista, a que el vecino te prestase su memory card con esa partida en el enemigo final, a que tu madre gritara “ya es tarde” mientras estabas a punto de pasarte el templo del agua.
El juego NO ERA UN SERVICIO, era un objeto. Un mundo que cabía en una caja, en un disquete, en un CD rayado que igual arrancaba si le dabas con un pañuelo. Te sentabas en el suelo, no había dillas “gamer”, no había battle pass, no había season pass. Había un final, o no lo había, y eso estaba bien.
Hoy la industria factura más que el cine y la música juntos. Hay mundos abiertos del tamaño de un país, esports con estadios, streamers que son más famosos que las estrellas de antes. También hay pases de batalla, tiendas que cierran y se llevan tus juegos, licencias que no son tuyas, presupuestos de cientos de millones y miedo a inventar algo que no se venda.
¿Hacia dónde va esto? ¿A ser cada vez MÁS INDUSTRIA y MENOS CULTURA? ¿Más producto recurrente y menos obra que alguien se atrevió a terminar?
No extraño solo los píxeles. Extraño cuando un juego era un secreto entre tú y la pantalla, cuando no había que monetizar la retención, cuando perder tres horas no se sentía como un bug del modelo de negocio.
Feliz día a los que todavía guardan el cartucho, a los que descubren ahora Shadow of the Colossus o Outer Wilds, y a los que están haciendo algo raro en un motor gráfico barato mientras el mercado mira para otro lado.
¿Tu qué extrañas?