Que Abelardo le diga corrupto a Yahir Acuña no es ninguna gesta. Es apenas lo obvio. Hace mucho lo vengo denunciando desde el Senado. Denuncié cómo se metieron con la comida de los niños en el PAE, cómo volvieron la planta de personal de la alcaldía un botín para pagar favores políticos y cómo manejan los recursos de Sincelejo como si fueran plata de bolsillo.
Señalar a un alcalde que no es aliado político es fácil. Lo que demuestra que en realidad quiere luchar contra la corrupción, y que los recursos públicos no se tocan, es mirar hacia su propio gobierno.
Por ejemplo, en la alcaldía de su ministro de Vivienda se robaron el alumbrado público de Bucaramanga: cerca de 30.000 luminarias, postes y transformadores que desaparecieron de las bodegas del municipio y que la Contraloría tasa en $46.000 millones. La Fiscalía lo investiga por eso, y aun así usted lo nombró en el ministerio, le entregó la plata de la vivienda y el agua de todo el país. No llegó solo: al menos 22 de los 34 nombramientos del ministerio vienen de esa alcaldía, seis de ellos de su círculo cercano durante el escándalo. Y como si fuera poco, su propio despacho acaba de darle más de $5.300 millones, por 80 días y sin licitación, a un operador logístico que dirige otro exfuncionario de la misma alcaldía. No son casos sueltos. Es la misma gente: investigada en Bucaramanga, instalada en su gobierno y ya contratando con la Casa de Nariño.
Toda la plata pública es sagrada, Abelardo. La de Sincelejo, la de la Casa de Nariño y la toda Colombia deben cuidarse por igual.
Se lo digo a todos los servidores públicos y a Yahir Acuña en particular: se acabó la política de siempre.
Conmigo las cosas son diferentes.
Los recursos públicos son sagrados. Cada peso que pertenece a los colombianos será cuidado con rigor y llegará a donde tiene que llegar: a las obras, a las soluciones y al ciudadano.
Que no quede ninguna duda: no voy a permitir que nadie meta la mano en la plata del pueblo.
Colombia va a salir adelante, pero lo hará con transparencia, con autoridad y con un Gobierno Nacional dispuesto a cuidar hasta el último peso.
Llegó un Presidente que no negocia sus principios, no mira para otro lado y no le tiembla la mano para defender lo que es de los colombianos.
¡Firme por la Patria!
¡Viva Cristo Rey!
(A.D.L.E.) 🇨🇴🐅