Expresamos nuestra preocupación por el desplazamiento forzado de aproximadamente 500 personas indígenas de la comunidad de Villa Nueva, en el corregimiento de Jurubidá, municipio de Nuquí (Chocó), quienes durante la tarde de este 1 de noviembre se vieron obligadas a abandonar su territorio ante el temor generado por la presencia y las disputas entre grupos armados ilegales.
Entre las personas desplazadas se encuentran niñas, niños, mujeres, personas mayores y autoridades tradicionales. De acuerdo con la información disponible, la comunidad permanece temporalmente en Jurubirá, sin haber podido completar su traslado hasta la cabecera municipal de Nuquí.
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