Divulgar la historia con rigor.
No me cansaré de repetirlo...
Juzgar el siglo XV con la moral del siglo XXI es uno de los mayores errores de la divulgación actual. Pocos periodos han sufrido tanto este sesgo como el reinado de los Reyes Católicos.
A juzgar por la narrativa actual, pareciera que el reinado de los Reyes Católicos solo trajo sombras, pero la historiografía rigurosa cuenta una historia muy distinta.
A menudo pesa una visión sesgada que oscila entre el estereotipo negativo de la "leyenda negra" y el desconocimiento de las complejas instituciones que crearon.
Suele ocurrir con los momentos clave de la historia: cuanto más decisivos son, más expuestos están a la caricaturización y a los prejuicios ideológicos. El reinado de los Reyes Católicos es un claro ejemplo de ello.
Tanto en España como en Hispanoamérica, su periodo de gobierno es con frecuencia denostado o relegado a visiones simplistas que reducen décadas de transformación institucional a clichés. Sin embargo, un análisis riguroso revela avances fundamentales que sentaron las bases del mundo moderno:
Pioneros del derecho de gentes: las Leyes de Burgos (1512) y el testamento de Isabel la Católica establecieron el estatus legal de los indígenas como súbditos de la Corona con derechos y personalidad jurídica propia, marcando el germen del derecho internacional moderno y la protección de los derechos humanos.
Modernización del Estado: crearon la Santa Hermandad (primer cuerpo policial público de Europa), reorganizaron los Consejos, impulsaron la diplomacia permanente y unificaron la jurisprudencia, transitando del modelo feudal al Estado moderno.
El español como lengua universal: bajo su mecenazgo, Antonio de Nebrija publicó en 1492 la "Gramática de la lengua castellana", la primera gramática de una lengua vulgar europea, concebida para ser un instrumento de cultura y cohesión global.
Integración cultural y mestizaje: a diferencia de otros modelos coloniales europeos posteriores, la política de la Corona hispánica promovió la integración institucional y el mestizaje desde sus primeros compases.
Juzgar el siglo XV con la moral y las normas del siglo XXI no solo es un anacronismo, sino que priva a la sociedad actual del conocimiento real sobre la génesis de la comunidad hispanohablante a ambos lados del Atlántico.
Divulgar la historia con rigor, sin complejos ni mitificaciones, no es cuestión de ideología; es una responsabilidad cultural y académica.
El legado de los Reyes Católicos a ambos lados del Atlántico es inmenso, pero sigue siendo un gran desconocido para la gran mayoría.