Desde que hay señalización digital en los ferrocarriles, jamás se han producido dos accidentes en un mismo año con más de 40 muertos...no ya en un solo país, sino contando todos los países del planeta Tierra que dispongan de esa señalización moderna.
Todavía peor: hasta 2026, apenas 6 accidentes mortales en alta velocidad.
Lo que ha ocurrido este año en España es una barbaridad. Un accidente puede ser una casualidad fatal, una tragedia. Dos accidentes y el mismo año ya no es casualidad, sino causalidad estructural.
Aquí ha pasado algo muy grave que, se deba a la privatización y sobrecargas de vías, a la mala gestión, o a enredos políticos extraños, debería ser una señal de alarma para el mundo entero. Sea lo que sea, es urgente identificar qué está fallando estructuralmente.