Hoy en el Senado expuse sobre el proyecto de mi autoría que busca generar un Marco Regulatorio del Mercado de Carbono. Les cuento de qué se trata y por qué me parece una de las herramientas con mayor potencial de desarrollo.
- ¿Qué es un crédito de carbono? Es un certificado que representa una tonelada de CO2equivalente que se evitó emitir, que se redujo o que se removió de la atmósfera. Por ejemplo, cuidando un bosque en vez de talarlo, cambiando una práctica ganadera por una más sustentable o implementando energías limpias como un parque solar o biogás.
- ¿Y qué es el mercado de carbono? Es el sistema donde esos certificados se compran y se venden. Hay dos tipos: el mercado regulado, donde los Estados exigen a las empresas límites de emisión de gases de efecto invernadero y compensación de las emisiones no reducidas con créditos de carbono y el mercado voluntario, donde empresas y organizaciones compran bonos por decisión propia, para cumplir sus propias metas ambientales.
- ¿Por qué necesitamos una ley para esto? Porque hoy Argentina tiene proyectos que pueden abastecer una demanda creciente, pero no tiene reglas claras. Sin esas reglas, no podemos acceder con seguridad al mercado regulado internacional ni dar la previsibilidad que la inversión necesita.
A nivel mundial este mercado ya mueve muchísimo. Los mecanismos de precio al carbono movilizaron más de 107.000 millones de dólares en 2025 (La fuente es el Banco Mundial y considera mas que nada los mercados regulados nacionales, o sea los que obligan dentro de los países a limitar emisiones o a compensar). Los mercados regulados cubren entre el 20 y 23% de las emisiones globales (se refieren a los mercados regulados internos de los países, como UE, Corea, UK, California, etc).
Argentina tiene un potencial enorme y sin explotar. Tiene la oportunidad de cubrir parte de la demanda de estos créditos con proyectos que impulsen el desarrollo de las economías locales atrayendo inversiones asociadas al desarrollo sostenible: agricultura regenerativa, biochar, deforestación evitada, uso de gas con estiércol y biomasa residual, entre otros.
Este proyecto no es solo una herramienta ambiental. Es una fuente real de financiamiento, tanto para el cuidado de nuestros recursos naturales como para proyectos productivos y ambientales en todo el país. Se trata de aprovechar las oportunidades que ya avanzan en el mundo, cuidando nuestro ambiente y generando inversiones reales en nuestro país y nuestras provincias.
Una pieza más en una agenda de desarrollo y generación de oportunidades.