Joaquín siempre estaba ahí: en cada movilización por Palestina, por el cine Rex, por la vivienda…A pesar del frío o del calor, de la edad, de sus problemas de movilidad. Sin pedir nada a cambio, más allá de un mundo más justo para todos. Joaquín representaba toda la izquierda en la que creo.
Son tantos recuerdos, tantas conversaciones, que va a ser difícil olvidarte compañero del alma. Descansa en paz.