Lo que pasa es que los que somos futboleros somos cansones con aquello de los estadios y las canchas de fútbol. A los futboleros ahora nos llamas Fifas.
Entonces, los que somos Fifas consideramos los estadios como templos del fútbol, donde hay historias, sueños y alegrías, pero sobre todo, muchas tristezas.
Queremos ver a nuestros templos con las mejores canchas y por supuesto ver fútbol. Así sea malito como nuestro FPC.
Entiendo también, que es mejor negocio para todos que el estadio sea multipropósito y por mi naturaleza de creer en la empresa me parece bien que así sea. Un buen negocio para la ciudad y para los empresarios.
Ahora, ¿no es como más práctico que no se demuela el actual estadio y se quede como escenario B para el fútbol profesional y aficionado?