El oficial insigne de Inteligencia militar acaba de ser nombrado al mando de la DNI.
La Operación Jaque que nos devolvió la vida a quince secuestrados fue una operación perfecta, concebida y ejecutada por un grupo de colombianos sobresalientes, y sin disparar un solo tiro.
Fueron muchos los que participaron en su éxito. Pero hoy quiero hablar de uno de ellos.
Porque detrás de Jaque, al mando de esta extraordinaria estrategia de inteligencia, estuvo una persona también extraordinaria. El entonces coronel Jorge Andrés Zuluaga, hoy general retirado, formó un equipo multidisciplinario que logró hacer posible nuestra liberación y que yo volviera a abrazar a mis hijos.
Por eso recibo con mucha emoción el nombramiento del general Zuluaga a la cabeza de la Dirección Nacional de Inteligencia.
Colombia necesita recuperar la DNI como una institución seria, profesional, alejada de conspiraciones y de tramoyas ideológicas y al servicio de la democracia. Y para hacerlo necesita aprovechar el enorme conocimiento acumulado durante décadas por quienes han trabajado en inteligencia dentro de nuestras Fuerzas Militares.
La experiencia militar debe ponerse al servicio de la democracia, desde lo civil, para convertirse en una de nuestras mayores fortalezas.
Después de décadas enfrentando amenazas contra el Estado y los ciudadanos, nuestros hombres de inteligencia tienen conocimientos que el país debe usar para anticipar amenazas, proteger las instituciones y defender la libertad de todos.
Desde mi propia vivencia , y con la gratitud de quien recuperó la libertad gracias a una operación de inteligencia reconocida en el
mundo entero y estudiada en las academias militares de muchos países, aplaudo el nombramiento de Jorge Andrés Zuluaga.